Medicina Regenerativa – Plasma Rico en Plaquetas y Derivados

El Plasma rico en plaquetas (PRP) ha sido utilizado en medicina durante más de tres décadas. Sin embargo en los últimos años su uso se ha masificado no solo para el tratamiento de lesiones deportivas, músculos y tendones. Patologías degenerativas y reumatológicas a nivel de las articulaciones, también ha ganado últimamente un importante espacio en la dermatología y la estética.

Las plaquetas son pequeñas células presentes en la sangre, cuyo principal papel es la coagulación de la sangre cuando ocurre una lesión. El plasma es la parte líquida de la sangre que contiene factores de coagulación, proteínas y minerales. Cuando ocurre una herida las plaquetas salen del torrente sanguíneo y comienzan a activarse para taponar la herida, en ese mismo instante vuelcan el contenido de su interior. Estas sustancias inician y coordinan la reparación de esa herida. Estas son los llamados factores de crecimiento plaquetario, su potencial de reparación, es el fundamento para la utilización de los mismos en diferentes patologías.

La preparación del PRP se inicia mediante la extracción de sangre habitualmente 100 ml y la adición de sustancias que inhiben coagulación de la sangre. Es procesada para separar los diferentes elementos de la sangre; glóbulos rojos, los glóbulos blancos, el plasma y las plaquetas. Así se busca obtener una pequeña cantidad de plasma con alta concentración de plaquetas, lo que le da el nombre a este producto biológico. Existen 2 tipos de plasma rico en plaquetas además de el plasma pobre en plaquetas, que tiene bajo recuento de plaquetas. Cada producto se obtiene mediante diferentes protocolos y tiene diferentes aplicaciones.

La utilización en el campo de la traumatología se puede agrupar en diferentes categorías:

  • Tendinitis o tendinopatías crónicas
  • Lesiones musculares
  • Artrosis
  • Otras lesiones de cartílago (osteocondritis)
  • Uso intraoperatorio

Las tendinitis o tendinopatías crónicas como deben ser consideradas correctamente, se debe a la presencia de cambios degenerativos e inflamación crónica en los tendones. Los mas habituales son el tendón rotuliano, el manguito rotador, el tendón de Aquiles, la fascitis plantar, la epicondilitis o codo de tenista. Si bien el tratamiento inicial de estas lesiones es la fisiokinesio terapia, un pequeño porcentaje, entre 10 y 20%, no responde a la misma. En estos casos se avanza con tratamientos mas agresivos – regenerativos. Uno de los cuales cuenta con gran evidencia y experiencia es el plasma Rico en Plaquetas. La técnica es muy sencilla y consiste en aplicar el PRP, bajo guía ecográfica en el sitio de la lesión. Seguido de reposo y hielo por 48 hs. sin necesidad inmovilizar y luego retomar la fisioterapia tradicional. En la mayoría de los casos, especialmente si se tratan de problemas de larga data, se requieren 2 o 3 aplicaciones.

Si bien se ha comprobado la disminución en el tiempo de recuperación, el PRP no debe usarse en deportistas recreacionales en los desgarros agudos. Su uso esta circunscripto para deportistas profesionales en competencia. Sin embargo, dentro de las lesiones musculares existe otra entidad que afecta a deportistas profesionales pero aun mas a los recreacionales. Son lo que se conoce como “rerupturas”, “desgarros crónicos” o “desgarros mal curados”. Esta última denominación es la que permite explicar mejor esta problemática. Tras ocurrido un desgarro la cicatriz que se genera es “débil” y desorganizada, por lo que ante nuevas exigencias se produce la ruptura de la cicatriz. Esto se da mas en los recreacionales debido al no diagnostico o al tratamiento incorrecto, ocasionando una gran pérdida de tiempo y frustración. En estos casos la aplicación de plasma muchas veces combinado con electrolisi ha sido de gran utilidad para acortar el retorno deportivo.

Las enfermedades articulares degenerativas como la Artrosis representa uno de los aspectos mas limitante en la vida del paciente, las infiltraciones de Plasma rico muchas veces combinado con Acido Hialuronico de alta densidad aumenta la producción de los componentes del cartílago (proteoglicanos y colágeno), disminuye su degradación, aumenta la producción de ácido hialurónico e inhibe las sustancias inflamatorias dentro de la articulación del cartílago. Su aplicación es muy sencilla, ya que una vez concentradas las plaquetas, estas se introducen en la articulación como cualquier infiltración intraarticular, por ser un producto del propio paciente no presenta contraindicaciones ni efectos adversos significativos como otros productos que se utilizan para la artrosis. A pesar de la evidencia que soporta su utilización, y la mejora clínica que experimentan los pacientes, el efecto habitualmente tiene un efecto temporal, que se considera positivo si se sostiene durante 12 meses o mas, tras lo cual puede repetirse. Aun así en los casos con artrosis moderada a avanzada no podemos dejar de considerarlo un tratamiento paliativo, que alivia los síntomas de la artrosis, enlentece su evolución, pero que difícilmente cambie la historia natural de la enfermedad.

A pesar del entusiasmo en el uso del plasma rico en plaquetas dentro de la traumatología, su potencial teórico de aplicación, su fácil obtención, la ínfima posibilidad de efectos adversos y los buenos resultados clínicos. Debemos tener en cuenta que no todos los pacientes y patologías son iguales. Que no todos son candidatos a aplicarse esta terapéutica con perspectiva de éxito, que muchas veces hay que combinarlo con métodos físicos como la electrolisis y el plasma o con medios farmacológicos como el caso del ácido hialuronico en la artrosis. Por lo que todo paciente debe ser evaluado en un profesional con amplia experiencia en su indicación y utilización.

¡Espero les haya sido útil esta información!

Dr. Ezequiel Santa Coloma