Artrosis de cadera y rodilla, ¿Qué opciones tenemos y cuándo es tiempo de cambiar?

Las articulaciones de la cadera y la rodilla no solo son frecuentemente afectadas por la artrosis su afectación tiene una gran repercusión funcional sobre el paciente. La artrosis es una enfermedad degenerativa e inflamatoria de las articulaciones. Esta puede originarse en alguna lesión deportiva, intervenciones quirúrgicas previas, alteraciones en la alineación de las piernas o tener un claro origen hereditario. Los síntomas son progresivos y generalmente vinculado a la aparición de dolores después de la actividad, luego estos se van haciendo mas frecuentes hasta hacerse permanentes, muchas veces acompañado de rigidez, especialmente matutina y perdida de movilidad.

 

Habitualmente al inicio de los síntomas la artrosis es leve, comenzar con el tratamiento en esta etapa enlentece la progresión de la enfermedad y alivia los dolores. A medida que la artrosis avanza se requieren tratamientos mas complejos que en ocasiones no alivian totalmente los síntomas.

 

El tratamiento de la artrosis de cadera tanto como de rodilla debe ser escalonado, esto quiere decir ir de menos a más; de tratamientos simples a complejos. Así es que el tratamiento inicial consiste en medicación por boca, aintiinflamatorios, glucosamina, etc. Además del cambio de hábitos, correcciones de apoyo y fisioterapia. Si los síntomas continúan o progresan se pasa a tratamientos mas agresivos, como ser infiltraciones o cirugías mínimas de limpieza.

 

 

Las infiltraciones consisten en administrar una sustancia, generalmente antiinflamatoria y regeneradora, dentro de la articulación. La palabra infiltración muchas veces es asociada a una mejora momentánea que luego aumenta el daño articular. Esto es debido a las infiltraciones con corticoides de depósito, los cuales sacan momentáneamente el dolor pero continua la degeneración del cartílago articular. Estos poderosos antiinflamatorios ejercen su acción por menos de un mes, actualmente su indicación se ha reducido a situaciones excepcionales.

 

Las infiltraciones que se indican con el objetivo de no solo aliviar los síntomas sino recuperar el cartílago que aun persiste en la articulación son con otro tipo de sustancias. Las cuales podemos dividirlas en farmacológicas, como ser el Acido Hialurónico; o productos biológicos (ver https://ezequielsantacoloma.com.ar/tratamientos-biologicos/) como ser el Plasma Rico en plaquetas, Concentrado de Medula Ósea o Células Madre (ver post: Células Madre ¿Son reales? ¿Como Pueden ayudarlo? La medicina del Futuro hoy. https://ezequielsantacoloma.com.ar/celulas-madre-son-reales-como-pueden-ayudarlo-la-medicina-del-futuro-hoy/). El objetivo de estos tratamientos es enlentecer la progresión de la enfermedad articular, aliviar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.

 

Es importante que el paciente tenga en cuenta que actualmente ningún tratamiento puede curar la artrosis, solo la enlentecen y alivian los síntomas. Cuando se llega a etapas finales de la enfermedad de la articulación y la calidad de vida de la persona se ve afectada por la limitación de la movilidad, así como por los dolores, se indica el cambio articular mediante una prótesis. El objetivo de esta cirugía es retirar las partes enfermas de la articulación reemplazándolas con elementos de metal, polietileno y otros materiales. Esto le permite al paciente, luego de una recuperación de 2 a 6 meses, hacer una vida laboral y social normal, junto con actividades deportivas de bajo impacto. Muchos pacientes tienen el concepto de que un reemplazo articular es entrar en una etapa final de la vida, muy por el contrario es el inicio de un vivir sin dolores articulares, con mayor independencia y actividad física.

¡Espero les haya sido útil!

Dr. Ezequiel Santa Coloma