Lesiones del Cartílago Articular ¿Qué son? ¿Qué significan?

26 julio, 2018

Las lesiones del cartílago articular son una problemática frecuente en la ortopedia. Comprometen principalmente la población adulta, mayores de 40 años, aunque pueden presentarse en el deportista joven.

 

El cartílago se encuentra cubriendo los huesos que articulan entre sí, es de color blanco y provee una superficie de alta resistencia y baja fricción que soporta el peso. Está compuesto por capas con características histológicas y biomecánicas diferentes. Depende tanto para su vitalidad como para su soporte estructural del hueso que esta inmediatamente por debajo del mismo (hueso subcondral). Es un tejido extremadamente complejo desde el punto de vista mecánico y biológico.

 

Estas lesiones pueden afectar cualquier articulación, pero son más frecuentes en las articulaciones de los miembros inferiores ya que son las que trasmiten peso. Se producen por un traumatismo único o a una sobrecarga continua, como puede ser la actividad física de mediano y alto impacto. Ciertas condiciones de las articulaciones favorecen este tipo de lesiones, como ser: inestabilidad por lesiones ligamentarías (la mas frecuente y conocida es la del ligamento cruzado anterior de la rodilla), mala alineación de los miembros, antecedentes de una cirugía de meniscos, etc.

 

 

El correr, en niveles de actividad moderados, no incrementa el riesgo de lesiones en ausencia de traumatismo u otras alteraciones, sin embargos deportes de impacto irregular súbito, con giros, aceleraciones y desaceleraciones, como el futbol, rugby, tenis, etc., son un factor de riesgo para el desarrollo de lesiones del cartílago.

 


Lesiones Profundas de Cartílago

 

Los síntomas de inflamación y lesión del cartílago habitualmente se manifiestan con dolor que empeora con la actividad, inflamación de la articulación y eventualmente bloqueos. Existen diferentes grados de lesión basados en la profundidad en la que el cartílago se ve afectado, ya que esto influye directamente en el potencial de curación del mismo. La inflamación y las lesiones superficiales habitualmente responden al tratamiento medico que consiste en moderar la actividad física, corregir alteraciones del apoyo, antiinflamatorios, medicación para proteger y recomponer el cartílago (glucosamina), fisioterapia, e infiltraciones con Ácido Hialurónico y Plasma Rico en Plaquetas.

 

 

Cuando las lesiones afectan las capas más profundas del cartílago, incluso el hueso que está por debajo de este, la capacidad de curar por si solo es mínima, por lo que habitualmente requieren intervención quirúrgica. Esta debe estar dirigida no solo a tratar la lesión puntual sino también a corregir los factores que contribuyeron a que se genere (alineación de los miembros, lesiones de ligamentos, etc.). Dentro de los tratamientos quirúrgicos de las lesiones de cartílago hay diferentes opciones dependiendo el tamaño y características de la misma. Se puede simplemente estimular el hueso a que cicatrice realizando agujeros en este, lo que se conoce como técnica de microfracturas. Trasplantar tacos de hueso y cartílago de la propia rodilla (mosaicoplastia) o si se necesita corregir defectos muy grandes puede hacerse con hueso y cartílago de un donante. Por último tenemos las técnicas de implantes celulares con condrocitos o con células madre concentradas o cultivadas (ver post: https://ezequielsantacoloma.com.ar/celulas-madre-son-reales-como-pueden-ayudarlo-la-medicina-del-futuro-hoy/ ).

 

 

Si bien la recuperación de estas intervenciones demora en general más de 6 meses, estos tratamientos logran producir cartílago similar al de origen en diferentes proporciones, con buenos resultados a corto y a mediano plazo. Sin embargo, la salud de la articulación alejada en el tiempo no puede asegurarse. Es muy importante que el paciente comprenda que ante una lesión de este tipo, aun tratada con cirugía, la progresión de la degeneración articular (artrosis) es una posibilidad.

 

El tratamiento de estas lesiones debe realizarse por médicos entrenados en cirugía articular, indicando el tratamiento según la lesión y siempre atendiendo los factores que contribuyeron a la misma, ya que sino cualquier intervención será en vano. El monitoreo a largo plazo es una responsabilidad compartida entre el médico y el paciente. Ante la aparición de síntomas de degeneración articular, artrosis, se debe iniciar con el tratamiento para esta enfermedad (ver post: https://ezequielsantacoloma.com.ar/artrosis-de-cadera-y-rodilla-que-opciones-tenemos-y-cuando-es-tiempo-de-cambiar/ ).

 

 

Espero les haya sido útil.

 

Dr. Ezequiel Santa Coloma