Los meniscos son fibrocartílagos que se encuentran en la rodilla entre la tibia y el fémur presentan forma de “C” en un sentido y son prismas triangulares en el otro. Son dos uno del lado interno de la rodilla y otro del lado externo de la misma. Su función mas importante es la de absorber y trasmitir presión entre las superficies articulares siendo sometidos a gran exigencia tanto en la marcha como en la carrera.

Los problemas relacionadas con los meniscos incluyen tanto rupturas traumáticas agudas, mas habituales en pacientes jóvenes deportistas, como rupturas degenerativas en personas mayores de 30 años. Los síntomas derivados de la lesión en los meniscos habitualmente son: dolor, hinchazón, bloqueo, pérdida de masa muscular.

El diagnóstico de Síndrome meniscal se hace mediante las maniobras semiológicas apoyado por un estudio imagenlógico, una resonancia magnética. Un menisco roto no implica que deba ser extraído, se debe evaluar correctamente el tipo de la ruptura y los síntomas que provoca. El tratamiento inicial, siempre que sea posible, debe ser la rehabilitación.

​De ser necesaria la intervención lo habitual es la menisectomia parcial, es decir sacar el pedacito de menisco roto, por vía artroscópica. Es un procedimiento mínimamente invasivo que se realiza masivamente en todo el mundo, con muy bajas chance de fracaso si el diagnóstico inicial fue el correcto. Consiste en realizar 2 incisiones a los costados de la rótula de aproximadamente 1 cm cada una, los “portales” artroscópicos, mediante los cuales se introducen un elemento óptico conectado a una cámara de televisión y por el otro el instrumental necesario para retirar el pedazo de menisco roto y regularizar el menisco remanente.

Los portales artroscópicos se cierran con un punto de sutura cada uno. La cirugía es ambulatoria, es decir que el paciente se retira a las pocas horas de la intervención, deambulando con muletas por 2 a 3 días. Tras lo cual comienza la rehabilitación.

¿Se pueden reparar los meniscos? Si existen algunos tipos de rupturas traumáticas que se dan en pacientes jóvenes que por las características, tamaño, patrón de ruptura y zona del menisco que afectan; que pueden ser suturadas con altas chances de cicatrización.

¿Tiene consecuencias sacar los meniscos?¡Si!, Es por eso que en primer lugar se debe ser muy cuidadoso a la hora de indicar la artroscopia, es decir agotar las instancias de la fisioterapia, siempre que sea posible. Si se realiza la artroscopia se debe resecar la menor cantidad de menisco posible, ya que a menor cantidad de menisco remanente la presión que va a recibir el cartílago articular tanto de la tibia como del femur va a estar aumentada. Esto no significa que todos los pacientes que sufran una menisectomia van a tener consecuencias, solo que la chance de degeneración del cartílago y la consiguiente artrosis van a estar aumentadas. Esto va a estar influido por la edad, peso, actividad laboral, actividades deportivas de impacto, el eje o alineación de las piernas y la genética.