Mitos y Verdades sobre un Reemplazo de Rodilla (Prótesis de Rodilla)

Mito # 1: “Debería esperar el mayor tiempo antes de un reemplazo de rodilla”

Hecho: ¡Incorrecto! No es necesario esperar hasta que el dolor se vuelva intolerable o ya no se pueda caminar más allá de unos metros por dolor. La duración de los reemplazos articulares permite considerar la cirugía a edades más tempranas, si fuese necesario. La Artrosis es una enfermedad degenerativa que continúa dañando la superficie de la articulación y deformando los huesos alrededor de las rodillas. La espera innecesaria de la cirugía y su retraso hace que la salud de los pacientes se deteriore con el tiempo y aumenta la probabilidad de complicaciones relacionadas con la cirugía.

Mito # 2: “Debo continuar con los medicamentos el mayor tiempo posible con el fin de evitar la cirugía”.

Hecho: Los medicamentos que incluyen analgésicos solo brindan alivio sintomático durante un período de tiempo su uso prolongado está plagado de efectos secundarios graves como insuficiencia renal, ulceración péptica, etc. Las personas con artrosis avanzada definitivamente requieren cirugía y no pueden curarse con medicamentos. Los pacientes con artritis reumatoidea requieren reemplazo de rodilla a edades más temprana.

Mito # 3: Terapias alternativas tales como acupuntura, ozono, camas de masaje, aceites, terapia con láser, terapia magnética; Frenan y/o curarán la artrosis y el dolor de rodilla.

Hecho: No existe, hasta la fecha, una cura comprobada científicamente para la artrosis severa de rodilla. Estas modalidades pueden proporcionar un alivio sintomático, que habitualmente es temporal, pero no son curativas. Las personas muchas veces prueban estos tratamientos debido a la incertidumbre que provoca la cirugía. Si bien son válidos como alivio sintomático, hay que procurar realizar los tratamientos con profesionales serios, con el fin de no caer en engaños y evitar complicaciones que puedan condicionar la cirugía final.

Mito # 4: “Soy demasiado viejo para la cirugía”

Hecho:  La edad no es una contradicción para la cirugía. Si la persona se encuentra en un buen estado de salud, los pacientes de edad avanzada también pueden realizarse una cirugía de reemplazo de rodilla. Pacientes mayores sometidos a un reemplazo de rodilla, incluso después de los 80 años, disfrutan de la vida y la actividad después de la cirugía.

Mito # 5: El reemplazo de rodilla es una cirugía muy dolorosa.

Hecho: El manejo moderno del dolor postquirurgico, permite que el paciente no sufra dolor durante y después de la cirugía. Solo molestias tolerables que no interfieren con la recuperación.

Mito # 6: Después del reemplazo de rodilla, tendré que renunciar a algunas actividades y deportes.

Hecho: LA mayoría de los pacientes vuelven a actividades como caminar a paso ligero o andar en bicicleta, esquiar, juagar al tenis (dobles y en polvo de ladrillo), nadar, manejar. Sin embargo, es mejor evitar los juegos de contacto y de impacto con el fin de aumentar la duración del implante.

Mito # 7: Después de un reemplazo de rodilla, toma meses recuperarse.

Hecho: Después de 24-48 horas de cirugía, los pacientes caminan con asistencia, se permite la carga de peso y la movilidad. Se vuelven independientes para las actividades dentro del hogar. Alrededor de 3 semanas los pacientes pueden participar en actividades sociales fuera de casa. La mayoría de los pacientes pueden reanudar su vida normal alrededor de las 6 u 8 semanas.

Mito # 8: Las prótesis duran 10 años. solamente.

Hecho: Con el avance en biomateriales, la supervivencia de una prótesis de rodilla, correctamente colocada, ha aumentado considerablemente. Los reemplazos duran entre 20 y 25 años o más. Para muchas personas, que se someten a esta intervención significa que durara toda la vida.

Mito # 9: “Soy obeso, no puedo someterme a una cirugía de reemplazo de rodilla”.

Hecho: el reemplazo de rodilla también se puede realizar con éxito en un paciente obeso. Las literaturas muestran resultados comparables en comparación con las personas de peso promedio, aunque requieren más experiencia por parte del cirujano y presentan índice ligeramente superiores de complicaciones. Muchas veces, los pacientes esperan con la esperanza de reducir peso antes de la cirugía. Siendo muy difícil perder peso con una articulación artrosica dolorosa. Por el contrario, muchos pacientes pierden peso después de la cirugía, ya que puden realizar actividades fisicas y caminatas enérgicas después del reemplazo de rodilla.

Mito # 10: “Tengo diabetes, hipertensión o afecciones cardíacas, por lo que no puedo someterme a una cirugía de reemplazo de rodilla”.

Hecho: Si estas enfermedades se encuentran tratadas y compensadas, con una correcta evaluación prequirúrgica y los cuidados acordes en el postoperatorio inmediato, no contraindican la cirugía. De hecho, uno puede obtener una mejor salud y un mejor control de la diabetes, la hipertensión o la enfermedad cardíaca después de un reemplazo de rodilla, ya que uno puede caminar sin dolor y se puede dar largos paseos.

Mito # 11: “Los prótesis de rodilla requieren muchos cuidados después de la cirugía”.

Hecho: Las prótesis de rodilla, al contrario de lo que ocurre con las prótesis de cadera, son “mecánicamente estables”, por lo que no requieren cuidados especiales. Simplemente el cuidado de las heridas los primeros días, los ejercicios de recuperación para fortalecer los músculos de la pierna y recuperar la movilidad y la profilaxis antitrombótica.

Mito # 12: “La prótesis de rodilla tiene muchas complicaciones y los pacientes quedan mal”

Hecho: El índice de complicaciones de las prótesis de rodilla son realmente bajas, aunque son potencialmente graves. Existen 2 complicaciones principales que son la infección y la trombosis venosa profunda.  Las infecciones por lo general ocurren al momento de la cirugía y si bien se toman todas las medidas para evitarlas su incidencia es de alrededor del 1%. Pueden darse de dos maneras, como una típica infección de heridas con inflamación, enrojecimiento y secreción o puede cursar un postoperatorio inmediato normal y con el tiempo un germen que se adhirió a la prótesis comienza a aflojarla y sobreviene el dolor. Su tratamiento habitualmente requiere lavados en el quirófano, antibióticos y en ocasiones recambiar la prótesis.

La trombosis venosa profunda, son coágulos que se forman en la pierna producto de intervenciones grandes en los miembros inferiores y de algunos factores predisponentes del paciente. Por lo que de rutina en este tipo de intervenciones se da medicación para evitar que se formen estos coágulos (comprimidos o inyecciones). De ocurrir, requiere atención inmediata y tratamiento a fin de evitar complicaciones mayores.

Mito # 13: El reemplazo de rodilla no se puede hacer una segunda vez.

Hecho: Si ocurre el caso desafortunado que hay que recambiar la prótesis, el reemplazo de rodilla se puede volver a hacer. Se llama cirugía de revisión, habitualmente se necesitan prótesis con características especiales con buenos resultados.

¡Espero les haya sido útil!

Dr. Ezequiel Santa Coloma