¿Por qué las mujeres sufren mas lesiones ligamentarías haciendo deporte?

26 abril, 2019

Dentro de los deportes de contacto, salto y pivoteos (giros), las lesiones de los ligamentos, especialmente de la rodilla son entre 3 y 6 veces más frecuentes en mujeres que en hombres.

Por ejemplo, el ligamento cruzado anterior (LCA) es una estructura vital para la estabilidad de las rodillas. Las lesiones de este ligamento son 6 veces más comunes en las mujeres que en los hombres, sobre todo en la práctica de futbol.

¿Cuáles lesiones ligamentarías deportivas más comunes en mujeres?

Torcedura (esguince) de tobillo: ésta es la lesión más común tanto en hombres como en mujeres, pero se da con mayor frecuencia en las mujeres.

El tobillo se tuerce hacia adentro, lo que provoca estiramiento o roturas los ligamentos laterales del tobillo. Se inflaman, duelen y requieren atención para no dejar secuelas (ver post  https://ezequielsantacoloma.com.ar/un-esguince-de-tobillo-puede-doler-despues-de-un-tiempo/ ).

Los hombros presentan problemas vinculados a la laxitud articular y deportes por encima de la cabeza, lo cual genera lesiones del manguito rotado y lesiones en el bíceps ( ver post: https://ezequielsantacoloma.com.ar/me-duele-el-hombro-puede-ser-el-manguito-rotador-que-es-y-por-que-duele/   ).

Las lesiones en las rodillas: incluyen irritación en la rótula y daños en los ligamentos sobre todo el ligamento cruzado anterior (https://ezequielsantacoloma.com.ar/como-se-siente-y-como-ocurre-una-lesion-de-ligamento-cruzado-anterior-lca/ ).

Aunque no es directamente una lesión ligamentaria, las fracturas por estrés o sobrecarga mecánica: éstas son especialmente comunes en el pie o la tibia cuando las mujeres padecen pérdida de peso y trastornos menstruales, lo que se conoce como la “triada atlética femenina” (ver post:  https://ezequielsantacoloma.com.ar/como-se-siente-y-como-ocurre-una-lesion-de-ligamento-cruzado-anterior-lca/ ).

¿Por qué las mujeres se lesionan más?

Es posible que sea una combinación de factores lo que contribuye a que exista una mayor incidencia de lesiones en las atletas. Pero, concretamente, existen más teorías que respuestas comprobadas.

La explicación más común es que se debe a las principales diferencias entre el cuerpo del hombre y de la mujer. Por ejemplo, una atleta típica, comparada con su contraparte masculina, tiene:

  • Niveles de estrógeno más elevados, en conjunto con menos masa muscular y mayor grasa en el cuerpo.
  • Mayor flexibilidad (debido a ligamentos más sueltos) y músculos menos poderosos.
  • Una pelvis más ancha, que altera la alineación de la rodilla y el tobillo.
  • Espacio más estrecho en la rodilla para el movimiento del ligamento cruzado anterior.
  • Mayor posibilidad de deficiencia de calcio y vitamina D.

Además, las mujeres tienden a moverse diferente que los hombres. Por ejemplo, al aterrizar después de un salto, las mujeres aterrizan más rectas y con las rodillas juntas. Igualmente, cuando una atleta cambia repentinamente de dirección, tienden a hacerlo con un solo pie (quizá por la pelvis más ancha), mientras que los hombres utilizan ambos.

¿Qué pueden hacer al respecto?

Afortunadamente, las mujeres pueden tomar medidas para reducir estas probabilidades al fortalecer los músculos, especialmente, los tendones y el músculo vasto medial.

De forma similar, entrenar el cambio de rumbo con ambos pies, practicar los aterrizajes seguros y utilizar programas de levantamiento de pesas específicamente para ciertos músculos ha demostrado ser efectivo.

Por otro lado, contar con el apoyo necesario de nutricionistas, profesores de educación física, y traumatólogos para prevenir la aparición de lesiones.

¡Espero les haya sido útil!

Dr. Ezequiel Santa Coloma