¿Por qué Salvar los Meniscos?

14 diciembre, 2019

Los meniscos son 2 fibrocartílagos en forma de medialuna, que se encuentran entre el fémur (hueso del muslo) y la Tibia (hueso de la pierna). Su función principal es la de proteger el cartílago articular, actuando no solo como amortiguador, sino también nutriendo y estabilizando la articulación.

Las lesiones de los meniscos son problemas frecuentes, estas estructuras sometidas a gran presión por el peso del cuerpo, sobre todo en movimientos de flexión profunda, rotaciones o impactos repetidos, los hacen vulnerables. Desafortunadamente en los últimos años se ha asociado una rotura meniscal a hacer una artroscopia y sacar “el pedacito” roto. Existen diferentes tipos de roturas. Los meniscos, como mencionamos anteriormente, tienen forma de medialuna y se encuentran insertados en ambos cuernos (uno anterior y otro posterior) y en su parte periférica (la curva mayor de la medialuna). Estos pueden romperse en sus inserciones, así como en la parte central o borde libre (la curva menor de la medialuna).

Las roturas del borde libre son las mas comunes y pueden tener diferentes aspectos, según lo cual va a dar sintomatología diversa, dolor, hinchazón de la rodilla, bloqueos, etc.  El tratamiento indicado por el médico especialista siempre debe estar dirigido a la preservación meniscal. Es cierto que una rotura del borde libre del menisco no tiene capacidad de cicatrización, pero muchos pacientes viven activamente con meniscos rotos que no dan síntomas. Por lo tanto, siempre se debe intentar aliviar los síntomas, desinflamar la articulación, fortalecer los músculos y retomar paulatinamente la actividad física. Si se fracasa con el tratamiento conservador, recién ahí se da paso a la intervención quirúrgica. Se realiza la artroscopia, una cirugía a través de 2 pequeñas incisiones, por una se introduce una cámara y por la otra instrumentos para sacar “el pedacito” del menisco roto.

Si suena tan simple ¿Por qué no lo hacemos en todas las roturas y le evitamos la rehabilitación al paciente? Sacar los meniscos, aunque sea una porción chica implica la perdida de la función de protección del cartílago. Con la consiguiente predisposición al daño articular, degeneración y artrosis. Simplemente resecando una porción menor al 10% del volumen meniscal, la presión sobre el cartílago articular aumenta más de 60 veces. Aun cuando el postquirúrgico es rápido y simple, no podemos prever las consecuencias a futuro. (ver post https://ezequielsantacoloma.com.ar/lesiones-del-cartilago-articular-que-son-que-significan/ )

Por otro lado, existen la lesiones en las inserciones de los meniscos, cuernos y porción periférica. Estas lesiones por lo general son muy sintomáticas, asociadas a grandes traumatismos o lesiones ligamentarías (la mas frecuente la del ligamento cruzado anterior https://ezequielsantacoloma.com.ar/como-se-siente-y-como-ocurre-una-lesion-de-ligamento-cruzado-anterior-lca/). Estas roturas si tienen capacidad de cicatrización, por lo cual son reparables mediante diferentes técnicas, que vuelven a insertar el menisco a la cápsula articular o a la porción central de la tibia. Desatender estas roturas o realizar resecciones amplias del menisco tienen consecuencias devastadoras sobre la articulación, conduciendo a una rápida degeneración y artrosis temprana y muchas veces terminando en prótesis o reemplazos articulares. (ver post https://ezequielsantacoloma.com.ar/mitos-y-verdades-sobre-un-reemplazo-de-rodilla-protesis-de-rodilla/ y https://ezequielsantacoloma.com.ar/artrosis-de-cadera-y-rodilla-que-opciones-tenemos-y-cuando-es-tiempo-de-cambiar/ )

Siempre que sea posible hay que tratar de mantener el menisco, salvarlo o resecar la menor porción posible.

¡Espero les haya sido útil!

Dr. Ezequiel Santa Coloma