¿Qué es una fractura por estrés?

17 abril, 2019

Es una fisura delgada en el hueso debido a una fuerza repetitiva, normalmente causada por el impacto y sobreuso. La mayoría ocurren en los miembros inferiores, principalmente en huesos de la pierna y el pie, ya que llevan el peso del cuerpo.

Los lugares más comunes para tener una fractura por estrés son el segundo y tercer metatarsiano, huesos del antepie, la tibia, la cadera, el hueso calcáneo (talón), el escafoides tarsiano (hueso en la parte superior del pie).

Las fracturas por estrés constituyen el 2% de todas las lesiones por deporte en los atletas.

¿Cuáles son los síntomas de una fractura por estrés?

Dolor leve y/o debilidad en la zona donde se localiza la rotura, durante el ejercicio, que puede variar de intensidad y luego empezar a doler en reposo

“Dolor localizado” (sensibilidad en el lugar de la fractura al tocarlo)

Hinchazón en la parte superior del pie o en el tobillo

Dolor que ocurre durante o después las actividades normales

Si la fractura por estrés no se trata, el dolor puede volverse severo. La fractura también se puede desplazar (los huesos fracturados se mueven fuera de la alineación normal).

¿Qué causa las fracturas por estrés?

  • Cuando se cambia de rutina de ejercicio o se inicia una nueva actividad se puede originar estrés. Los cambios de intensidades y superficies de los ejercicios a menudo son el factor desencadenante.
  • Las alteraciones biomecánicas y los errores de entrenamiento o técnica.
  • Actividades repetitivas en ciertos deportes de alto impacto, como correr largas distancias, baloncesto, tenis, atletismo, gimnasia, y baile.
  • Calzado inadecuado (zapatos que están demasiado usados, que son demasiado endebles, o demasiado rígidos).
  • Problemas en los pies, como juanetes, ampollas, o tendinitis, que pueden afectar la manera que el pie toca el suelo.
  • Osteoporosis u otras enfermedades que debilitan la fuerza y la densidad (grosor) de los huesos. Los huesos débiles o blandos pueden no ser capaces de soportar los cambios en la actividad. Las mujeres atletas que tienen menstruaciones irregulares o no tienen menstruaciones también pueden tener menor densidad de los huesos.
  • Niveles bajos de vitamina D.
  • Trastornos hormonales, sobre todo ciclos menstruales irregulares, tiene alta correlación en fracturas por estrés en atletas mujeres.
  • Déficit en la alimentación.

¿Cómo se diagnostica una fractura por estrés?

Durante la consulta, si se sospecha una lesión por estrés en un deportista, el médico debe indagar sobre los factores de riesgo del paciente para las fracturas por estrés. Historial, trabajo, actividades, cambios en la rutina de las últimas semanas y medicamentos. Durante el examen físico hay que buscar la zona de dolor.

Se deben solicitar estudios por imágenes.  Las radiografías pueden no ser de mucha utilidad para diagnosticar las fracturas por estrés, a menos que los síntomas lleven mucho tiempo. Ya que cuando la fractura comienza a curarse crea un callo, o bulto, que se puede ver en los rayos-X. Por lo que habitualmente se indican estudios de mayor sensibilidad, como son la Resonancia Magnética, la Tomografía o un centellograma.

La resonancia, es particularmente útil en estos casos ya que permite diagnosticar las lesiones en etapas muy tempranas, ya que objetivan la inflamación o edema en el hueso, incluso antes de que aparezca la rotura, lo que se conoce como estrés óseo.

¿Cómo se trata una fractura por estrés?

Si se diagnostica una fractura por estrés, hay que cesar la actividad, habitualmente de impacto, que la genero. Esto no quiere decir abandonar por completo la actividad física, ya que pueden realizarse actividades aeróbicas y de fortalecimiento sin impacto a fin de prevenir el desentrenamiento.

La modificación de la actividad, principalmente el cese del impacto debe realizarse por 6 a 12 semanas hasta que haya curación de la fractura. La crioterapia, frio, en los primeros días es de utilidad, así como la magnetoterapia, la cual debe ser aplicada de 4 a 6 veces por día entre 30 a 45 minutos.

Mientras sigas sintiendo dolor, el hueso sigue estando frágil e inflamado y se puede seguir rompiendo. Por lo que el dolor siempre es el indicador a la hora de retomar la actividad que causo la lesión. Persistir sobre el doler puede generar problemas a largo plazo causando que la fractura por estrés nunca se cure adecuadamente.

Ciertos tipos de fractura o fracturas que no curaron adecuadamente pueden requerir una operación. Esto se llama corrección interna. Se pueden usar clavijas, tornillos, y/o placas para sujetar el hueso durante el proceso de curación.

¿Qué puede pasar si una fractura por estrés no se trata correctamente?

La fractura puede empeorar, eventualmente puede convertirse en una rotura completa. Si no recibe atención médica puede curarse inadecuadamente y convertirse en una fuente de dolor y de incapacidad.

La fractura puede causar un defecto en el hueso que puede limitar la capacidad de movimiento del pie, o hacer que sea difícil calzarte.

Una fractura con extensión articular puede generar artrosis e incapacidad.

¿Cómo se puede prevenir una fractura por estrés?

  • Si sos corredor, cuando sientas dolor, para de hacer ejercicio.
  • Si vuelven el dolor o la inflamación, al retomar la actividad consulta con tu médico.
  • Si tienes problemas constantes con tus piernas, pies, tobillos o dedos de los pies. Consulta
  • Usa los zapatos deportivos adecuados.
  • Añadí nuevas actividades deportivas de manera lenta, gradualmente aumenta el tiempo, velocidad y distancia.
  • Ten cuidado con los cambios de superficie, sobre todo a la hora de pasar a superficies mas duras.
  • Practica entrenamiento de fuerza para ayudarte a prevenir la fatiga muscular, y para ayudarte a prevenir la pérdida de densidad ósea que viene con el envejecimiento.
  • Combina actividades aeróbicas sin impacto para complementar el correr, bicicleta, nado, etc.
  • Dieta sana y completa.
  • Si tenes problemas hormonales o trastornos menstruales y sos deportista consulta.

¡Espero les haya sido útil!

Dr. Ezequiel Santa Coloma