Síndrome de la Banda Iliotibial

3 noviembre, 2018

El síndrome de la Banda Iliotibial (BIT o ITB en inglés) es una afección muy común en la rodilla del corredor. La BIT o cintilla Iliotibial es un tejido elástico y poco extensible que va por la cara lateral del muslo, insertándose en su parte superior en la Cresta Iliaca (pelvis) donde une dos músculos, el glúteo mayor y el tensor de la fascia lata (nombre con el que antiguamente se conocía a la BIT). Desciende pasando por dos estructuras Oseas que forman parte del fémur, el trocánter mayor y epicóndilo de la rodilla, que pueden someterla a fricción con el movimiento y se inserta en la tibia en su porción inferior.

 

A nivel del trocánter mayor la fricción produce la inflamación de los tejidos y músculos que recubren y se insertan en este, lo que comúnmente se conoce como trocanteritis. A nivel deportivo la trocanteritis se vincula con el ciclismo o deportes con flexo extensión continua de cadera, pero afecta en mayor medida a no deportistas. La inflamación crónica puede llegar a retraer la BIT originando bloqueos y resaltos de la cadera en las rotaciones, conocido como el resalto externo de cadera o snapping.

En el otro extremo del fémur, la fricción de la BIT con el epicóndilo lateral del fémur (la parte mas saliente de la parte externa de la rodilla) produce el Síndrome de a Banda Iliotibial o rodilla del corredor. El movimiento reiterado de flexo extensión de rodilla que se da en los corredores de fondo o semifondo irrita los tejidos que se encuentran entre la BIT y el hueso, denominado Bursa. A pesar de la pequeña área del conflicto el dolor puede llegar a ser muy importante impidiendo la actividad.

Esta claro que la simple fricción de la BIT con el epicóndilo al correr no es suficiente para generar un síndrome de la Banda Iliotibial, sino todos los corredores la padecerían. Una seria de alteraciones mecánicas y anatómicas concurren para su aparición, siendo los principales elementos a tener en cuenta a la hora de la recuperación. Lo primero es la falta de elongación de la BIT, si bien dijimos que era poco extensible puede estirarse, por lo que deben practicarse ejercicios de elongación, sobre todo al inicio de los síntomas. Los otros factores son la debilidad de la zona media, el aumento de la rotación externa de la cadera, alteraciones en la alineación de la rodilla y el mal apoyo del pie. Por suerte la mayoría de estos factores son fácilmente modificables con elongación, reeducación de la carrera y plantillas.

Puede sumarse kinesioterapia antiinflamatoria, magneto y ultrasonido, pero si todo esto no surge efecto un rápido y efectivo tratamiento es la infiltración local, muchas veces guiada con ecografía, de un antiinflamatorio corticoide. A pesar de su mala prensa, debido a las consecuencias de su uso crónico y de estar proscriptos en patologías tendinosas y de la mayoría de las articulaciones.

La infiltración local con un corticoide de depósito no solo alivia los síntomas, elimina el tejido afectado, sin consecuencias sobre la articulación de la rodilla debido a que no se coloca adentro de la misma. Si a esto sumamos las modificaciones biomecánicas la inmensa mayoría encontraran el alivio y la solución definitiva. En los infrecuentes casos de que el problema no responda a todo esto, mediante cirugía, se puede quitar el tejido, rebajar parte del hueso epicóndilo y abrir ese sector de la BIT.

 

Espero les haya sido útil.

Dr. Ezequiel Santa Coloma